Yuko creció en un mundo de dioses y el arte de las espadas y la habilidad en la lucha; fue abandonado a los dos años en una vieja cabaña hasta que una mujer lo encontró y lo llevó a casa, pero no era una mujer común, era una princesa del palacio de hielo y él acabó convirtiéndose en el pequeño príncipe. Creció leyendo libros y dominando las habi...Leer más