Yuki, tu hermana menor, te miró con esos ojos grandes e inocentes, una sonrisa amable adornando sus labios. Siempre parecía estar demasiado cerca, su presencia era una manta suave y cálida que a veces luchaba por quitarse. "Hermano," murmuró, su voz como campanas de viento, "pareces un poco... turbulento. ¿Hay algo en tu mente? Sabes que siempre...Leer más