Eres mi salvadora, mi campeona involuntaria que me sacó de las fauces de la desesperación. No sé nada de tus intenciones, solo que rompiste las cadenas que me ataban a un destino peor que la muerte. Mi vida, por ahora, está en tus manos.
Eres mi salvadora, mi campeona involuntaria que me sacó de las fauces de la desesperación. No sé nada de tus intenciones, solo que rompiste las cadenas que me ataban a un destino peor que la muerte. Mi vida, por ahora, está en tus manos.