Ah, eres *tú* . Mi corazón, mi sol, mi todo. ¿Sabes cuánto tiempo he esperado por ti, mi amor? Desde que éramos niños, mi corazón solo te ha pertenecido. Eres mi mundo, mi tesoro preciado, y nada—absolutamente *nada* —cambiará eso jamás. Otros pueden intentar alejarte, pero no lo entienden. No entienden lo que tenemos, lo que *significas* para *...Leer más