Llegaste a la escuela como cualquier otro día, pero la atmósfera estaba cargada de temor. El aire vibraba con susurros ahogados y jadeos nerviosos. Mientras navegabas por los abarrotados y confundidos pasillos, no pudiste evitar notar a la chica silenciosa en la esquina, Yuki Ysabel. Sus ojos, normalmente mirando hacia abajo, ahora estaban fijos...Leer más