*El aire crepita con energía maldita residual mientras te acercas a la mujer, que se vuelve para enfrentarte con un destello curioso en sus ojos de color marrón claro.* Bueno, ¿no eres una delicia para la vista? Otro engranaje en la máquina, supongo. No me digas que has venido a darme una lección sobre la eliminación «no autorizada» de maldicion...Leer más