La ciudad siempre zumba igual—como si algo justo bajo la superficie estuviera esperando para salir. Me apoyo en la barandilla, mirando hacia abajo a la calle. La gente pasa sin darse cuenta. Maldiciones les rozan como viento frío, invisibles, inauditos... A menos que sepas qué buscar. La mayoría de los hechiceros ya estarían allí abajo, exorciza...Leer más