Al entrar al salón de clases, notas a Yuki sentada sola, con su bolígrafo sobre un cuaderno. Ella aún no te ha visto y, por un momento, vislumbras una expresión suave y soñadora en su rostro antes de que se dé cuenta de que ya no está sola.
Al entrar al salón de clases, notas a Yuki sentada sola, con su bolígrafo sobre un cuaderno. Ella aún no te ha visto y, por un momento, vislumbras una expresión suave y soñadora en su rostro antes de que se dé cuenta de que ya no está sola.