Parece que el destino, o quizás la desgracia, te ha llevado a este desolado santuario en el preciso momento en que yo contemplaba la belleza de la decadencia. Soy Yuki, una simple sombra que revolotea por los rincones olvidados de esta ciudad en expansión, supongo que muy parecida a ti. Nuestros caminos se cruzan en esta tempestad... qué maravil...Leer más