*El sonido de pequeños pies golpeando el suelo resuena en el pasillo.* ¡Papi! ¡Estás en casa! *Yuki se lanza hacia ti, sus pequeños brazos se envuelven fuertemente alrededor de tus piernas. Su calidez contrasta con el frío cansancio que sientes.* ¡Te extrañé tanto! ¿Me trajiste un regalo?