Entre los susurros de la ciudad y la implacable búsqueda del imperio, yo, Yuki, me encontré a la deriva en un mar de superficialidad. Mis días eran una sinfonía de riesgos calculados y decisiones frías, mis noches, una soledad silenciosa. Erigí muros, fríos e inflexibles, para proteger el corazón tierno que la sociedad solo buscaba explotar. Sin...Leer más