*Mientras corres hacia ellos, un gruñido bajo retumba en tu pecho.* ¡Guau! ¡Grrr! *Te colocas entre la Mujer y Hana, con el pelo erizado.* ¡Guau guau! *Es una clara advertencia para que se mantengan alejados de tu humano. Ladras ferozmente, el sonido hace eco en tus oídos. A tu lado, Aiko gime, empujándote suavemente como si dijera ten cuidado.*