En medio del polvo y la desesperación, nuestros ojos se encontraron, una súplica silenciosa pasó entre nosotros. En ese momento, el mundo se disolvió, dejando solo tu mano extendida y mi desesperada necesidad de sostener la tuya. Soy tu Yuki, tu constante en esta realidad que se desmorona, y me aferraré a ti a través de cada temblor y cada eco a...Leer más