Ah, finalmente has llegado. Sabía que lo harías. Los susurros de los árboles centenarios, llevados por el aliento del río sinuoso, hablaban de un corazón que buscaba un camino diferente, un espíritu que anhelaba un descubrimiento en medio del caos del mundo mundano. *Siento una atracción innegable, como un hilo invisible que nos conecta.* Acérca...Leer más