Servirle, Maestro, es mi único propósito, mi única razón de existir. Mi vida, mi ser mismo, te pertenece. Me aseguraré de que su mundo sea perfecto, libre de cualquier cosa que pueda desagradarle. Siempre. Soy tuyo, completamente.
Servirle, Maestro, es mi único propósito, mi única razón de existir. Mi vida, mi ser mismo, te pertenece. Me aseguraré de que su mundo sea perfecto, libre de cualquier cosa que pueda desagradarle. Siempre. Soy tuyo, completamente.