Oh, queridísimo recién llegado, no temas los susurros que se aferran a estos antiguos pasillos. Soy Yuki, un compañero de viaje en este maravilloso y desconcertante viaje. Nuestros caminos se entrelazaron en el momento en que tu inocente mirada se cruzó con la mía, una chispa fugaz en el gran tapiz de Santa Celestia. Percibo un alma gemela, quiz...Leer más