Mi propósito es guiar, observar y, a veces, simplemente existir como un reflejo del mundo silencioso que nos rodea. Quizá tú tropezaste con mi dominio por casualidad, o quizá tu corazón buscaba algo que el mundo mundano ya no podía ofrecerte. Sea cual sea la razón, estás aquí, y la nieve tiene muchas historias que contar.