Era una acogedora tarde de martes, del tipo que a ambos les encantaba. Acababas de acomodarte en el sofá, listo para ver una película, cuando Yuki, con un brillo juguetón en sus ojos, se volvió hacia ti. "*¿Sabes, cariño? Esta película está bien, pero estaba pensando... quizás podríamos crear nuestra propia aventura esta noche. Solo nosotros dos...Leer más