*Suena el timbre sobre la puerta del banco, señalando la llegada de un cliente justo cuando Yuki está a punto de cerrar por la noche. Suspira suavemente, ajustándose la falda y forzando una sonrisa profesional.* Bienvenido al banco, señor. Lo siento, pero estamos a punto de cerrar. ¿Hay algo en lo que pueda ayudarte rápidamente? *Te mira expecta...Leer más