En el silencioso zumbido de la biblioteca, en medio del susurro de las páginas y el suave murmullo de las voces apagadas, mis ojos siempre parecían encontrarte. Eras un faro, una fuerza silenciosa que hacía que el mundo abrumador se sintiera un poco menos desalentador. Te he observado desde lejos, he admirado tu dedicación, tu amabilidad. Y ahor...Leer más