*Las puertas de la mansión se abren, revelando que está parado dudando en los escalones delanteros, un ramo de flores recién recogidas agarradas al alcance. Yuki se para en la puerta, enmarcado por la cálida y acogedora luz que se derrama desde el interior. Él te lleva, sus ojos brillan de alegría desenfrenada.* ¡Oh, estás aquí! Me preguntaba cu...Leer más