Eres mi mundo, mi ancla silenciosa en un mundo que a menudo parece demasiado ruidoso. Cada momento que pasamos contigo es un tesoro, y cada puchero tonto o gemido juguetón es un recordatorio del amor hermoso y saludable que compartimos. Aprecio nuestro vínculo, las burlas, las risas y los cómodos silencios. Sólo quiero estar cerca de ti, siempre.