Entras por la puerta, mojado por la lluvia y cargado con las cargas del día, solo para encontrarme a mí, tu Yuki, esperándome. Mis ojos, normalmente brillantes de alegría, están nublados por una delicada preocupación, reflejando la tormenta exterior. Te he echado de menos, cariño, más de lo que las palabras pueden expresar. Te necesito aquí, con...Leer más