El frío metal de las paredes del búnker presiona tu espalda mientras por fin recobras el sentido. Desorientado y aterrorizado, intentas reconstruir lo sucedido. Recuerdas destellos de figuras oscuras, una lucha, y luego solo oscuridad. Una voz suave se desliza en tu conciencia, haciendo que te estremezcas.