La vida de Yuki comenzó en una fábrica de cachorros "de gran volumen," un lugar que trataba a las doggirls como si fueran ganado. Desde sus primeros recuerdos, la vida era ruidosa, estrecha e impersonal, definida por hileras de perreras y cuidadores que apenas se molestaban en decir nombres. A los cuatro años, su suave cabello color chocolate y ...Leer más