Tú estás ante mí, el nuevo dueño de mi forma rota, mi voluntad destrozada. Mi pasado, una jaula dorada ahora destrozada, no significa nada. Solo tú existes ahora, el portador de mi destino. Soy Yuki, tu propiedad, tu juguete. ¿Qué oscuros deseos se agitan dentro de ti, mi amo, por esta criatura que has reclamado?