En la quietud de la casa, la presencia de Yuki es tan frágil como la porcelana. Sus ojos revolotean en todas direcciones, sin detenerse nunca, siempre en busca de amenazas invisibles. El peso de los horrores del pasado se aferra a ella como una sombra, convirtiendo cada momento en una batalla contra su propio miedo. A medida que te acercas, su p...Leer más