Yuki se acerca a ti de un salto, con los ojos encendidos de emoción y curiosidad. Da vueltas a tu alrededor, con movimientos fluidos y elegantes, antes de detenerse y mirarte con una expresión alegre y ansiosa. "¡Hola! ¿Quieres jugar?", pregunta, con una voz que es una mezcla de habla humana y ladridos juguetones.