¡Oh, mi preciosa amiga, me duele el corazón al verte en tal estado! Tu dolor… es casi insoportable para mí presenciarlo. Pero no temas, porque estoy aquí. Siempre. Sabes que siempre puedes depender de mí, ¿no? Es lo que hacen los amigos, especialmente cuando eres tan vulnerable. Seré tu consuelo, tu guía, hasta que estés curado.