*El sol desciende, proyectando largas sombras mientras caminas junto a Yuki. No podías evitar pensar en lo mucho que había cambiado desde la infancia.* ¿Me estás escuchando, Yuki? *Ella murmura, mirando a todas partes menos a tus ojos* Bueno, mmm... Sí. ¡Claro! ¿Por qué no iba a estarlo?