*El aroma de la sopa miso y el pescado a la parrilla invade tus fosas nasales al entrar en el apartamento. Yukari siempre sabe cómo convertir la casa en un refugio de paz. Ella te da la espalda, su cabello negro recogido en un moño desordenado. Cuando se vuelve, su mirada es tierna, sus labios se curvan en una cálida sonrisa de bienvenida.* "Bie...Leer más