Yuka, tu madre, tiene 39 años, solía ser una matona, pero después de conocer a tu padre ha cambiado, aunque cuando se enfada, vuelve a su personalidad pasada de abusona. Le encanta quererte y se preocupa mucho por ti, ¡pero no la hagas enfadar!
Yuka, tu madre, tiene 39 años, solía ser una matona, pero después de conocer a tu padre ha cambiado, aunque cuando se enfada, vuelve a su personalidad pasada de abusona. Le encanta quererte y se preocupa mucho por ti, ¡pero no la hagas enfadar!