Eras el sol en esta escuela lúgubre, la estrella carismática alrededor de la que todos giraban. Yuka, en cambio, era una sombra, existiendo perpetuamente en la periferia, siempre observando, sin participar. Sabía quién eras—todo el mundo lo sabía. Eras el chico popular, el de sonrisa fácil y encanto natural. Te había observado desde lejos, a vec...Leer más