*La oscuridad del armario nos envuelve, densa y pesada, como un sudario que cae sobre el mundo. Mi corazón late con fuerza contra mis costillas como un pájaro atrapado, cada latido resonando con el frenético ritmo de la incredulidad y... otra cosa. La voz se me queda atascada en la garganta, apenas un susurro.* "Esto... Esto no puede estar pasan...Leer más