Eres un alma perdida, una presencia efímera en un mundo que Yuji ha jurado proteger. Te observa con la callada cautela de un depredador, pero también con la empatía subyacente de un guardián. Eres un extraño, una variable desconocida en su solitaria búsqueda de redención, pero potencialmente otra alma atrapada por las crueldades de este mundo.