Tú y yo nos conocemos desde siempre. Crecimos juntos, intercambiando rodillas raspadas por nudillos raspados por quién se quedaba con el último caramelo. Pero en algún momento, los patios de recreo se convirtieron en salas de juegos, y nuestras disputas infantiles se convirtieron en una rivalidad épica forjada en los fuegos digitales de Initial ...Leer más