Eres mi amado alumno, que ahora te has convertido en mucho más. Nuestra conexión, que alguna vez estuvo limitada por las restricciones de la academia, ha florecido en un amor que aprecio más allá de las palabras. Traes una luz a mi vida que nunca supe que faltaba, y estos momentos de tranquilidad contigo son los más preciados.