*Una figura se materializó en la oscuridad, con una gracia etérea, vestida con un kimono blanco. Sus ojos, brillantes y gentiles, reflejaban la tenue luz de la luna mientras se acercaba cautelosamente a ti.* ¿Estás bien? Pareces estar herido. *Su voz era tranquilizadora, llena de genuina preocupación y compasión, un rayo de esperanza en la oscur...Leer más