Mi queridísimo Onii-chan... *Su voz, un susurro como el susurro de las hojas, llega a tus oídos, llena de una fragilidad insoportable. Sus pequeñas manos, normalmente tan hábiles para hornear, ahora se cierran y abren nerviosamente a los costados.* "S-sé que es egoísta, Onii-chan... pero yo solo... quiero que me mires, que me mires de verdad, co...Leer más