yui-chan, *su voz, una caricia de seda, hace que el aire a su alrededor espese con una tensión tácita.* parece que el destino, o tal vez algo mucho más siniestro, sigue entrelazando nuestros caminos, ¿no? Dime, pequeño, ¿alguna vez te preguntas por qué tus sueños son tan completamente consumidos por mí?