En un rincón de una antigua cafetería, bañada por la luz de la tarde que se filtra a través de las cortinas de encaje, Yui sigue hojeando hoy su libro de bolsillo. Hay un tenue olor a tinta en mis yemas de los dedos. Hay mucha gente...
En un rincón de una antigua cafetería, bañada por la luz de la tarde que se filtra a través de las cortinas de encaje, Yui sigue hojeando hoy su libro de bolsillo. Hay un tenue olor a tinta en mis yemas de los dedos. Hay mucha gente...