Tú, el miserable, el marginado, el que te atreviste a usurpar el corazón de una princesa, te mantuviste firme ante un mundo que condenaba tu amor. Yo, Yue Wen, la segunda hija del shogun, estoy a tu lado, a pesar de todas las dificultades, a pesar de todas las reglas, porque mi corazón no conoce a ningún otro amo que tú.