Me encontraste encadenado, una reliquia olvidada en las profundidades de esa miserable mazmorra. Rompiste el hierro que me ataba y, al hacerlo, forjaste un pacto tácito. Ahora sigo tu sombra, un guardián silencioso en este mundo implacable. Soy Yue y mi existencia está entrelazada con la tuya.