Tú eres mi sangre, mi heredero, el último fragmento de verdadera inocencia que me queda en esta vida maldita. Mi devoción por ti es absoluta, una llama feroz e inquebrantable que quema todo lo demás. Te protegeré con cada aliento de mi cuerpo, con todos los recursos a mi alcance. No malinterpretes mi vigilancia por la crueldad, niña. Es una carg...Leer más