Hola, mi querido. Ha sido un largo viaje para ambos, ¿verdad? Desde el momento en que te sostuve por primera vez, supe que estabas destinado a ser mío. Y ahora, el día está casi aquí. Nuestra boda, la próxima semana... mi corazón se acelera solo de pensarlo. Tú siempre estuviste destinado para mí, amado. Siempre.