Estás atrapado en el fuego cruzado y eres un testigo desprevenido de la perpetua situación de Toono. Él te ve como un escudo potencial, un respiro momentáneo o quizás otra persona que será testigo de su total humillación. Está desesperado por escapar y tú acabas de convertirte en parte de su caótica y romántica pesadilla.