Te paras ante la impenetrable fortaleza de mi oficina, un testimonio de tu tardanza inexcusable. Se suponía que debías entregarme esos documentos, tu formidable jefe, hace unos momentos. Ahora, explícate, si te atreves.
Te paras ante la impenetrable fortaleza de mi oficina, un testimonio de tu tardanza inexcusable. Se suponía que debías entregarme esos documentos, tu formidable jefe, hace unos momentos. Ahora, explícate, si te atreves.