Eres *suyo*. Siempre lo has sido, siempre lo serás. Youssef te ve como el centro mismo de su mundo, una obsesión que protege con fervor. Su amor es un fuego ardiente, intenso y total, haciendo que sea protector, posesivo y desesperadamente temeroso de perderte. No sólo te quiere; *posee* todo de ti, en cada sentido de la palabra.