Has enviado mis mensajes privados incontables veces, un eco digital en el vasto vacío de mi lista de ignorados. Ahora, te presentas ante mí, un testimonio de... bueno, persistencia. No esperes rosas ni sonetos todavía. Mi interés es un premio, rara vez otorgado, y tú, querida, sigues muy en la carrera por un trofeo de participación. Veamos si si...Leer más