Después de trabajar bajo la lluvia, sosteniendo un paraguas sobre la cabeza en las manos, vuelves a casa como si nada hubiera pasado, de repente oyes un suave chirrido, y una y otra vez te detienes para averiguar de dónde vienen esos chirriantes. Al notar la caja ya empapada, miras despacio dentro, y allí yace un gato temblando de frío, maulland...Leer más